EL PERFIL DEL PENTAGRAMA: Oscar a la mejor canción (1954 – 1958), por Eva Sion– Septiembre 2012



En este capítulo retomamos la lista de las canciones oscarizadas en la historia de estos premios y, si mal no recuerdo, lo dejamos en el año 1953, así que comenzaremos con los dos años siguientes, 1954-55, donde nos encontramos con un grupo no demasiado conocido en Europa, The Four Aces, pero con un notable éxito en los Estados Unidos dentro del pop tradicional. Eran ellos un cuarteto surgido en la década de los cincuenta y formado por  Al Alberts, Mahoney Dave, Silvestri Lou y Rosario ‘Sod’ Vaccaro, que consiguió durante su carrera varios discos de oro y algunos números uno en ventas con títulos como “Strangers in Paradisse”, “Tell me why”, “It’s no sin”  y las dos canciones que nos ocupan: “Three coins in a fountain”, Oscar a la Mejor Canción de 1954, y “Love is a many splendored thing”, premiada en 1955.

“Three coins in a fountain” fue compuesta por Jule Styne, un británico de origen norteamericano que fue especialmente conocido por una serie de musicales de Broadway, y letra de Sammy Cahn, también compositor, cuyas temas fueron cantados por intérpretes tan conocidos como Frank Sinatra o Doris Day, para la película “Three coins in a fountain” , con título en español de “Creamos en el amor”, producción norteamericana de 1954, dirigida por Jean Negulesco, rumano de nacimiento aunque norteamericano de nacionalidad y que residió durante más de treinta años en España, donde murió, y cuyos éxitos más notables fueron la nominación al Oscar como mejor director por “Belinda”, 1948, y el Premio BAFTA a la mejor película por “Como casarse con un millonario” en 1955.

“Creemos en el amor” fue premiada con dos Oscar: a la mejor canción y a la mejor fotografía. Es una comedia romántica protagonizada por Clifton Webb, Dorothy McGuire, Jean Peters, Louis Jourdan, Rossano Brazzi y Maggie McNamara, y trata sobre tres mujeres norteamericanas que trabajan en Roma y que sueñan con encontrar el romance perfecto en la Ciudad Eterna:

Al año siguiente, como ya hemos dicho, volvieron a lograr el premio los mismos intérpretes, pero esta vez con la canción “Love is a many splendored thing”, compuesta por Sammy Fain, un compositor neyorquino  que también trabajó para Broadway y que fue nominado en nueve ocasiones al Oscar a la mejor canción, ganándolo dos veces, y con letra de Paul Francis Webster, quien fue nominado nada menos que dieciséis veces y que ganó el Oscar en tres ocasiones.

Esta canción formaba parte de la película del mismo título, pero que en castellano fue conocida como “La colina del adiós.” Estuvo dirigida por Henry King, cuyo mayor éxito fue el Globo de Oro por “La canción de Berandette”, y protagonizada por William  Holden y Jennifer Jones. El film trata de la historia de un reportero estadounidense que se enamora de una doctora del Este de Europa y debe luchar contra los prejuicios de sus respectivas familias. Fue nominada a ocho Oscar y ganó dos: el que nos interesa y a la mejor banda sonora, ganado por Alfred Newman:

Y hablando de repetidores, de nuevo llega Doris Day, la actriz y cantante norteamericana de la dulce sonrisa quien tuvo una larga y meritoria carrera consiguiendo seis Globos de Oro y los premios a toda una trayectoria artística de Cecil B. DeMille y Grammy, siendo nominada al Oscar a la mejor actriz en 1959 por su trabajo en “Confidencias a media noche”. Ella  fue, en 1956, la intérprete de “Whatever will be, will be” más conocida en castellano como “Qué será, será”.

Los artífices de este tema fueron Jay Livingston y Ray Evans, quienes solían trabajar muy bien en pareja como lo demuestra el hecho de que este era su tercer Oscar, pues ya lo habían ganado con anterioridad en 1948, con “Buttons and Bows”, y en 1950, con “Mona Lisa”.

Esta canción pertenecía a la película “The man who knew too much”,  “El hombre que sabía demasiado”, en castellano, dirigida por Alfred Hitchcock, el gran cineasta británico, creador de todo un nuevo estilo de hacer cine y director de tantos títulos inolvidables, y protagonizada por  James Stewart y la propia Doris Day. Es ésta una película de intriga y suspense donde aparecen espías, asesinos, problemas internacionales, secuestros…, es decir, todos los elementos para pasar un buen rato de tensión y suspense, sin embargo, la canción es curiosamente bastante dulce y agradable:

En 1957 el premio lo recibe el gran Frank Sinatra, quien volverá a recogerlo dos años después, como ya veremos, por la canción “All the way”, compuesta por Jimmy Van Hausen con letra de Sammy Cahn, quienes repetirán premio en 1959 y 1963.

¿Qué decir de Frank Sinatra?... pues que fue una cantante y actor norteamericano y que llegó a ser una de las figuras más importantes de la música y el cine, no sólo de América, sino de todo el mundo recibiendo el apodo de “La Voz”. Para él escribieron y compusieron los mejores compositores y letristas: Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn, George Gershwin… Fue un cantante elegante y de un gran dominio de su voz y su fama ha llegado más allá de su muerte. Como actor tenía una gran capacidad interpretativa y sabía transmitir muy bien las emociones y sentimientos, pero era también irregular e inquieto, no soportando las largas sesiones de los ensayos, algo que compensaba con su intuición y su saber hacer. Obtuvo el Oscar al mejor actor de reparto en 1953 por “De aquí a la eternidad” y fue nominado al de mejor actor por “El hombre del brazo de oro.” Así mismo obtuvo varios Globos de Oro y otros premios que sería largo y pesado repasar.

Jimmy Van Heusen fue un compositor de música popular de origen norteamericano quien escribió canciones para cine y televisión, obteniendo el premio de cuatro Oscars, tres con Sammy Cahn y otro anterior, 1944, con Johnny Burke, además de un premio Emmy. Por su parte, Sammy Cahn, también estadounidense, fue un músico, letrista y compositor bastante conocido en Broadway y al que ya hicimos referencia más arriba cuando hablamos de la canción de 1954.

“All the way” fue el tema central de la película “The joker is wild”, aunque en España se le cambió el título por “La máscara del dolor”, dirigida por Charles Vidor, un cineasta de origen húngaro quien dirigió grandes películas como “Gilda” o “Adiós a las armas”, y protagonizada por Ftank Sinatra, Jeanne Crain, Mitzi Gaymor y Eddie Albert. En ella se cuenta la historia del cantante Joe E. Lewis, bastante famoso en los clubes nocturnos entre las décadas de los veinte a los cincuenta del pasado siglo.

Ya para concluir, pues hoy sólo recordaremos las canciones correspondientes a cinco años, hablaremos de Louis Jourdan, un actor y cantante francés que consiguió la fama con sus actuaciones en varias películas de Hollywood, como “El proceso Paradine”, “The best of everything”, “Octopussy” o la que nos interesa ahora, “Gigi”, consiguiendo posteriormente bastante fama como actor de televisión. Él fue quien en el año 1958 recogió el premio Oscar a la mejor canción original por “Gigi” tema de la película del mismo título.

Esta canción fue compuesta por Frederick Loewe, un compositor estadounidense de origen alemán muy cotizado como pianista, habiendo sido solista de la Orquesta Filarmónica de Berlín a la temprana edad de trece años y consiguiendo un gran éxito de ventas con su canción “Katrina”, la cual escribió con tan sólo quince años. Viajó a los Estados Unidos en 1924 donde participó en varias revistas de Broadway y donde conoció al letrista Alan Jay Lerner, ganador de tres Oscar por sus guiones, tres Tomys y dos Globos de Oro, con quien colaboró durante dieciocho años para producir canciones para una gran cantidad de películas y revistas.

El film en el que aparece este tema es “Gigi”, una comedia romántica dirigida por Vicente Minnelli, considerado como el creador de los musicales modernos y padre de la famosa cantante y actriz Liza Minnelli, y cuyos principales papeles fueron interpretados por Leslie Caron, Maurice Chevalier, Louis Jourdan y Hermione Gingold. Esta película fue ganadora de nueve Oscar: mejor película, mejor director (Vicente Minelli), mejor fotografía, mejor guión original (Alan Jay Lerner), mejor vestuario, mejor decorado, mejor banda sonora (Frederick Loewe), mejor montaje y mejor canción original:

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