MIS AMIGOS LOS LIBROS: El jardín olvidado, por Ancrugon - Abril 2012



Mis amigos los libros
El jardín olvidado
Ancrugon – Abril 2012





Capítulo 1

Londres, Inglaterra, 1913

El lugar donde se acurrucó estaba oscuro, pero la pequeña hizo como le ordenaron. La dama le había dicho que aguardara, que aún no estaba a salvo, tenía que estarse tan quieta como los ratones de una alacena. La niña supo que era un juego, como el escondite.
Detrás de los barriles de madera, la niña escuchaba. Evocó una imagen en su mente, tal como su padre le había enseñado. Muy cerca, unos hombres, que supuso eran marineros, gritaban a otros más lejos. Voces fuertes y toscas, llenas del mar y su sal. En la distancia las sirenas de los barcos, los silbatos, los remos al chocar contra el agua; y más allá, el grito de las grises gaviotas de alas extendidas para absorber los rayos del sol.
La dama regresaría, eso había dicho, pero la pequeña deseaba que fuera pronto. Había estado esperando largo tiempo, tanto que el sol había recorrido el cielo y ahora calentaba sus rodillas bajo su vestido nuevo. Prestó atención, esperando oír el ruido de las enaguas de la dama siseando contra los tablones del muelle. El taconeo de sus zapatos, apresurados, siempre apresurados, como nunca habían sonado los de su madre. La pequeña se preguntaba, de esa forma vaga y despreocupada de los niños que son muy queridos, dónde estaba su mamá. Cuándo regresaría. Y también se preguntaba acerca de la dama. Sabía quién era, había escuchado a la abuela hablar de ella.
La dama se llamaba la Autora y vivía en una pequeña casa en los límites de la propiedad, más allá del laberinto.



Amapolas, de John Singer Sargent

Confieso mi total ignorancia sobre Kate Morton cuando este libro llegó a mis manos, hecho que hizo abrir desmesuradamente los ojos a mis colegas, sobre todo entre las féminas, como si estuviera cometiendo un sacrilegio o una especie de atentado contra el mundo de las letras. Pensé en un principio guardarme la nueva adquisición para las tardes estivales, cuando no quieres complicarte demasiado en las lecturas, y compartirla con el tiempo dedicado a la Eurocopa y a los Juegos Olímpicos de Londres, pero algo me impulsó a no hacerlo: la curiosidad. Y ahora, vuelvo a confesar, me he quedado encantado, pero en la acepción primitiva de la palabra, cuando hadas y brujas hechizaban aquí y allá convirtiendo a príncipes en ranas y a princesas en bellas aves…, atrapado en la red argumental que, como buena tela de araña, te hace prisionero del tiempo y llegas a perder la noción del mismo mientras las páginas van pasando devoradas por mis ojos, ávidas bocas de mi entendimiento…, y vuelvo al origen de mis lecturas como defensor de lo sencillo, pero bien construido, de lo cercano, pero hermoso, de lo directo, pero con calidad, porque ya me estaba agotando con lecturas sesudas, vanguardistas, innovadoras, llenas de mensajes, en las que, sin embargo, rara vez pasaba de la tercera página sin dejar mi mente en blanco en los suaves brazos de Morfeo. Pero esto no ocurrió en ningún momento con El jardín olvidado, un gentil cuento de hadas, aunque sin hadas, con su bruja, sin duda decididamente humana en sus debilidades, y su laberinto y su casa en el bosque y… pues desde el comienzo hasta el final, todas las interrupciones me fueron dolorosas y volvía a él con la ansiedad de los amantes que no ven llegar el momento de reunirse de nuevo.
Ahora ya sé algo más sobre Kate Morton, aunque pretendo llegar a conocerla más en profundidad a través de la lectura de su obra, la cual, si continúa con su estilo ágil y envolvente para contar historias repletas de memorias, intrigas, secretos que se entrelazan en un laberinto de tramas y situaciones que te arrastran hasta el interior de una lectura llena de fuerza, aunque también de ternura, y de emoción, aunque así mismo reflexiva, supongo serán difíciles de olvidar.
 Reposo, de John Singer Sargent

El jardín olvidado es una novela que tiene la virtud de aunar en sí misma dos visiones distintas de hacer literatura: una moderna y otra tradicional, pues partiendo del estilo victoriano de la típica novela romántica inglesa, tipo Dickens, Austen o Brönte, evocado en multitud de ocasiones, o profundizando en el mundo psicológico de personajes torturados e inquietantes al modo de Henry James, atormentados por terribles tempestades internas del gusto de Bradbury, desarrolla una especie de thriller ambientado en paisajes más propios de leyenda, pero con la agilidad y sencillez de la novela actual, sin disquisiciones ni interrupciones innecesarias para el transcurso del argumento, puesto que los cuentos de hadas introducidos en ella, y escritos por una de las protagonistas, no rompen el hilo argumental, sino que son imprescindibles para desentrañar el misterio planteado.
Las hijas de la familia Boit, de John Singer Sargent

Hay cuatro mujeres que viven en épocas diferentes: Eliza (conocida como la Autora) y su amada prima Rose, Nell O’Connor (la niña abandonada) y Cassandra, su nieta, quienes van desgranando sus peripecias en una paralelismo que aparece desde el principio hasta el final. Todo transcurre sobre tres paisajes muy diferentes y alejados entre sí, pero unidos por lazos humanos muy fuertes: la británica Cornualles, la península más occidental de Gran Bretaña, con sus nieblas, vientos, costas y acantilados; la bulliciosa y misteriosa ciudad de las eternas brumas, el Londres de la primera década del siglo pasado, y la calurosa Queensland australiana. Todo se desarrolla en tres tiempos distantes: principios del siglo XX, último cuarto del siglo XX y principios del siglo XXI. Y todo confluye en un único punto, en una simple meta, en una obsesiva finalidad: hallar el principio, el origen, la fuente de procedencia, la propia identidad…
El comienzo, aunque algo azucarado y que te hace pensar que estás ante una obra romántica empalagosa e intrascendente, llega con la soledad de una niña abandonada en un barco que viaja a Australia y su imagen de desamparo e indefensión en un puerto de las antípodas en puertas de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, Morton va jugando con el lector y va dando saltos en el tiempo y en los personajes transformando, lo que al principio parecía ñoño y empalagoso, en dudas, sospechas, misterio… con una visión realista de las distintas épocas retratadas, y así, años después, cuando Nell se entera de su verdadera condición de hija adoptiva, decide comenzar la búsqueda de sí misma indagando en sus raíces, tarea que no podrá concluir porque la muerte no sabe de trabajos sin acabar, y le deja la herencia del camino hacia el pasado a su nieta. Y entonces se nos aparece una investigación digna de las novelas de Agatha Christie con el descubrimiento de la verdad como debe ser: al final.
Lo curioso es que esta novela tiene un antecedente real, ya que, como dice la propia autora: “Todas las familias tienen un secreto y los que dicen que en su familia no hay ninguno, es que todavía no se han enterado.”  La propia abuela de Kate Morton guardó algo oculto durante casi toda su vida, sólo lo descubrió a sus hijas poco antes de morir, pues a los 21 años se enteró, por boca de su padre, que no era su hija biológica, como ocurre en esta historia que se construyó a partir de ello y que nos lleva por varias generaciones de mujeres, por distintas épocas, conjugando el misterio, los enigmas y un terrible secreto familiar por descubrir.
En conclusión, El jardín olvidado es una novela ligera, adictiva, para disfrutar de la lectura, que no pasará a la historia de la Literatura como una gran obra de arte, ni su autora, Kate Morton, quien, si juzgamos por lo hecho hasta ahora, es una escritora más bien comercial y de best sellers, llegue tal vez al Olimpo de los grandes, pero sí que es de las que dejan un buen sabor de boca y una sana satisfacción de haber empleado bien el tiempo, es de esas lecturas que al paso de los años recuerdas con nostalgia…

 
SOBRE KATE MORTON


Biografía obtenida de la web oficial de la propia autora: http://www.katemorton.com/


“When I was small, I always hid to read. I couldn’t shake the feeling that because reading was so pleasurable, it must somehow be illicit.” Courier Mail Feb 14 2009


Kate Morton es la mayor de tres hermanas. Nació en Berri, Sur de Australia, en 1976 y se mudó con su familia varias veces antes de decidirse, finalmente, a residir en Tamborine Mountain. Allí asistió a una pequeña escuela rural y pasó gran parte de su infancia inventando y jugando juegos de fantasía con sus hermanas.

Kate se enamoró de la lectura y los libros desde muy temprano. Sus favoritos eran los de Enid Blyton, y se escapaba con frecuencia con los famosos Cinco hasta la cala de los contrabandistas. Esa pasión continúa hoy en día, ya que los misterios y los secretos siguen bailando alrededor de su mente, lo que la mantiene despierta hasta la madrugada, escribiendo y corrigiendo páginas.

Cuando terminó el colegio, Kate estudió en el Trinity College de Londres y obtuvo su licenciatura en Discurso y Drama. Después de un fallido intento de obtener una licenciatura en Artes o Derecho, llegó a completar un curso de verano de Shakespeare en la Real Academia de Arte Dramático de Londres y por algún tiempo creyó que su futuro estaba en el teatro.

A pesar de que había leído y escrito desde antes de que ella pudiera recordar, nunca se le había ocurrido a Kate, hasta ese momento, que los libros reales fueran escritos por personas reales. Empezó a escribir en serio y completó dos manuscritos de larga duración (que están en lo más profundo de un cajón) antes de conseguir su primer éxito con Terror en la niebla  (La casa en Riverton).

Mientras tanto, Kate se graduó de la Universidad de Queensland, con Honores de Primera Clase en Inglés y Literatura y consiguió una beca para completar un máster centrado en la tragedia en la literatura victoriana. Kate está actualmente matriculada en un programa de doctorado investigando las novelas contemporáneas que combinan elementos del gótico y la ficción y el misterio.

Kate Morton ha publicado hasta el momento tres novelas de considerable éxito de público y ventas. La primera fue La casa de Riverton (2007), posteriormente apareció la que nos ocupa en este artículo, El jardín olvidado (2008), y la última en ser editada ha sido Las horas distantes (2010).


OPINIONES DE KATE MORTON


 “Como escritora soy bastante supersticiosa y no me gusta analizar el éxito de cada novela, pero quiero creer que se debe a la mezcla de misterio, sentimientos y familia, y a que los lectores entran en mis historias igual que lo hago yo. Creo que ven que he puesto todo mi corazón en el libro y que no sienten que ellos están en un lado y la escritora en otro, que no hay barreras. Eso es, precisamente, lo que busco, que dejen de ver las letras y que se metan en la historia”.

“Siempre me han fascinado el pasado y su vínculo con el presente, la unión entre ellos y las situaciones que se crean. En nuestra vida vemos el pasado en cualquier parte, en los edificios, en el arte, en las calles… Y tomos somos el resultado de nuestros padres y ellos de los suyos… y de ahí los secretos de familia”.

Fan absoluta de Enid Blyton, vivía sus historias con tal intensidad “que con ellas supe que quería ser escritora. Estaba ya obsesionada con los libros. Cuando uno se enamora de la lectura en su juventud, la relación con los libros es mucho más fuerte. Buscas siempre, toda tu vida, sentirte atrapado por las historias”.

“Yo voy acumulando pequeñas cosas, emociones, imágenes, un cuadro que he visto, una conversación que he escuchado en el autobús, el fragmento de la letra de una canción… es como si mi cabeza fuera un baúl lleno de tesoros que un día escribiré”.

 “Mi marido dice que ser un hombre joven en una de mis novelas es estar destinado a un trágico final”.

"Como siempre he sido una lectora insaciable, sé que hay dos formas de dar vida a los libros: cuando los lees y cuando los escribes".

 "Triunfé cuando escribí lo que a mí me hubiera gustado leer".

"Jamás me he planteado que yo sea una escritora de "best-sellers", me considero simplemente una escritora".

"Los libros siempre me han acompañado. Soy una lectora insaciable, y fui una niña que se escondía para que no le arrebataran el placer de tener un libro entre las manos".

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